lunes, 19 de febrero de 2024

Nunca te olvides

La vida moderna nos brinda muchos desafíos diariamente; son muchas tareas, compromisos, notificaciones, llamadas, mensajes, correos electrónicos, por fin, todo quiere nuestra atención todo el tiempo. Y en medio de este caos, ¿dónde queda la palabra de Dios y sus mandamientos?

No es raro dejar la lectura y la meditación para después. Siempre decimos que estamos muy ocupados en aquel momento y no podemos detenernos para la lectura bíblica y la oración. En parte, esto es verdad, hay muchos momentos que nadie puede parar lo que está haciendo.

Sin embargo, no podemos dejar que el océano de tareas nos ahogue y mate nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios. Aunque haya mucho que hacer, tenemos que “reservar” un horario en nuestra agenda para el Señor, un tiempo de paz y calma, donde estaremos a solas con Dios.

Uno puede comenzar con un rato, tal vez diez o quince minutos del día, en un sitio privado. Si es posible, con una canción relajante para calmar la mente; busca un texto de aliento en Salmos o un consejo en Proverbios. Reflexiona en el texto y habla con el Señor de todo el corazón. No te preocupes con palabras bonitas ni con decir algo equivocado. Lo más importante es abrir tu corazón delante de Dios.

Estoy seguro de que este momento transformará tu día y tu vida. Habrás creado una conexión personal, directa y continua con Dios. Haga tu mejor esfuerzo y ve la transformación.

Jeremías 29:12-13 (NVI)

Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón.

domingo, 11 de febrero de 2024

Recuerda tus mejores días

 

Todos tenemos días buenos y días malos. Momentos cuando todo corre perfectamente sin ningún problema, y momentos cuando todo está fuera de control, no tenemos paz, y nada funciona.

No sé por qué estos malos días son los únicos que recordamos a menudo. No es una broma; esto es real. Si comenzamos a compilar nuestros sucesos, recordaremos más de las situaciones desagradables que de las buenas. Nuestras mentes parecen tener un espacio especial para desgracias, errores, heridas, decepciones, infortunios, etc.

¿Cuáles son las consecuencias de almacenar estos recuerdos?

Nos acostumbramos a pensar y esperar lo peor de todo y todos; no conseguimos esperar nada bueno en nuestro destino. Siempre que estamos esperando una respuesta, estamos seguros de que será negativa. No podemos confiar en nadie porque suponemos que nos van a herir. Sentimos que somos incapaces, comunes, derrotados y abandonados.

Todas estas emociones negativas hacen nuestra vida agria y limitan nuestra visión. De hecho, no podemos hacer nada bueno porque decidimos que no merecemos y que aquello no pasará.

Es la hora de cambiar tu mente. Remplaza tus recuerdos tristes con recuerdos felices; al envés de recordar de lo que no lograste, recuerda todos los regalos que Dios ya te dio. No des espacio en tu corazón para aquellos que te han herido; remuévalos y remplázalos con aquellos que te aman y cuidan de ti. Olvida la tristeza de un fracaso en tu pasado y medita solo en las lecciones que has aprendido.

Con estas decisiones simples, puedes crecer y convertirse en todo lo que el Señor te ha creado para ser: bendecido, fuerte, increíble, un hijo victorioso del Dios Altísimo.

Salmo 77:11-12 (NVI)

Prefiero recordar las hazañas del Señor, traer a la memoria sus milagros de antaño. Meditaré en todas tus proezas; evocaré tus obras poderosas.


domingo, 28 de enero de 2024

No esperes, ¡actúa!

 

Muchas cosas se pueden levantar contra nosotros y frustrar nuestros planes. Muchos contratiempos pueden surgir y nos desanimar. La oposición nos desanima y nos hace dudar de nuestra capacidad y fuerzas para continuar.

Además de todo lo que puede estar en contra de nosotros, algunas veces, nosotros mismos estamos luchando contra la búsqueda y cumplimiento de nuestros sueños. Sé que puede parecer extraño y la primera respuesta sería:

“No estoy en contra de mis sueños. Lucho por ellos, hago mi mejor esfuerzo.”

Generalmente, esto es verdad. Hacemos nuestro mejor esfuerzo por nuestros sueños. Sin embargo, ni siempre estamos realmente actuando. A veces, estamos esperando una condición perfecta para comenzar. Vislumbramos un futuro brillante, pero no actuamos para lograrlo. Posponemos la acción, siempre decimos cosas como:

“Ahora no es el momento ideal.”

“Mañana todo estará mejor, estaré más dispuesto.”

“Voy a empezar la semana que viene.”

“El año que viene todo será diferente.”

El comienzo va siendo postergado, pospuesto, retrasado y por fin, nunca sucede. Cargamos una montaña de arrepentimientos e imaginamos cómo todo podría ser diferente si hubiéramos actuado; cómo estaríamos mejores si hubiéramos empezado…

No cargues arrepentimientos por lo que te gustaría hacer; aprende lecciones valiosas haciendo y errando. Haga, yerra, haga de nuevo, acierta. El dolor de la tentativa y error es mucho menor que el dolor de un corazón frustrado por no haber actuado.

Eclesiastés 11:4 (DHH)

Esperar el clima perfecto nunca permitirá la siembra; y creer que lloverá todo el tiempo impedirá que se recojan las cosechas.

domingo, 14 de enero de 2024

Mira el espectacular

Algunas cosas nos impresionan y fascinan, pues su existencia parece increíble y espectacular. Son cosas que nos dan la sensación de grandeza, poder y misterio…

Miramos la naturaleza y quedamos maravillados con el tamaño de los grandes animales, quedamos asombrados con el gigantesco océano o un interminable desierto. Y aún más deslumbrados al pensar en el cieno, en las estrellas y en el universo.

Y si tuviéramos nuestros corazones y mentes abiertos, también notaremos la grandeza, el poder y el misterio en cosas mínimas.

Miramos nuestras manos y vemos las huellas digitales. Un diseño único e inigualable que no se repite en ninguna persona (viva, que ya vivió o que vivirá). Las pequeñas hormigas que pueden cargar objetos mucho más pesados que ellas. Y las abejas que tienen un ingenioso proceso de producción de miel.

Nuestra visión debe estar abierta a los pequeños grandes milagros que vivimos diariamente: despertar, regresar a casa al final del día, tener alimento, tener una casa…

Muchas son las bendiciones que recibimos de Dios, pero, a veces, olvidamos su valor. Buscamos ciegamente el espectacular, el fantástico, el inimaginable, y despreciamos lo que está delante de nuestros ojos.

Cada una de las dádivas del Señor debe ser tratada con la más alta estima y apreciación, pues son ellas las que nos mantienen y ayudan a alcanzar milagros cada vez mayores.

Salmo 23:6

La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre.

sábado, 30 de diciembre de 2023

Una Vida sencilla

Diariamente, los animales salen de sus escondites para buscar su sustento. Cada uno de ellos sabe que deberá hacer su mejor esfuerzo para obtener aquello que desea. Sin embargo, durante esta búsqueda, lo inesperado puede suceder.

Él puede no encontrar lo que buscaba. Otro animal puede tomar su objetivo o perturbarlo. O entonces, puede encontrar menos de lo esperado.

La forma de actuar de los animales nos trae algunas reflexiones muy interesantes. No les importa las noticias de la economía ni de la política, ni se preocupan por lo que está fuera de su alcance.

Si algo sale mal o si son agraviados, no se vengan ni alteran su carácter para responder a la situación. Permanecen fieles a aquello que fueron creados para ser.

También no se preocupan con el futuro: días, meses o años. Lo que más les importa es vencer aquel día.

Que la forma de vida de los animales pueda inspirarnos a seguir adelante; tener un carácter incorruptible e inmutable; y calmar la ansiedad, viviendo un día a la vez.

Y sobre toda la creación está el Señor, que creó tanto a ellos como a nosotros. Dios protege todo lo que ha hecho. La creación solo necesita estar atenta a la voz del Creador.

Mateo 6:27-28

Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?

sábado, 16 de diciembre de 2023

Hijos

Un niño es llevado por sus padres a todos los sitios, pues él no sabe adónde ir. Además, el camino puede ser peligroso. Él puede seguir un camino equivocado, o alguna mala compañía se puede acercar.

Ellos garantizan su protección, lo guiando por la mano, indicando por dónde y cómo él debe seguir, alejando todo aquello que lo pueda dañar o herir. Los padres hacen su mejor esfuerzo para garantizar que el niño esté bien.

Y el niño, aunque no sepa para dónde va, confía en sus padres. Aunque no conozca todos los detalles de la jornada, él sabe que sus padres nunca lo llevarían a algo malo. Y aun cuando el niño piensa que ha sido llevado a un sitio desagradable, después se da cuenta de que todo tiene sentido, todo tuvo una buena razón.

Cuando somos niños tenemos más fe y confianza de que cuando nos convertimos en adultos. No creemos en el camino que Dios nos está llevando. Pensamos que Él no cuida de nosotros o que nos ha abandonado.

Pero la verdad es que como un Gran Padre Amoroso, el Señor ve todo el camino y el destino final. Él nos lleva por caminos que nos hará crecer, desarrollar, fortificar y convertirnos en todo lo que Él soñó.

Salmo 25:4-5

Señor, hazme conocer tus caminos; muéstrame tus sendas. Encamíname en tu verdad, ¡enséñame! Tú eres mi Dios y Salvador;

sábado, 2 de diciembre de 2023

Respuesta al evangelio de la ostentación

Si usted piensa así, todo está equivocado,

Su corazón está completamente contaminado.

La verdad de Dios, usted no consigue mirar,

Piensa que ser cristiano es con Dios negociar.


Dios no acepta recompensa ni negociación,

La ofrenda que es dada debe ser de corazón.

El regalo más caro, Dios ya nos dio,

El Señor nos eligió y la salvación concedió.


Las ofrendas son para que las obras sean mantenidas,

Para que los ministerios crezcan y salven vidas,

Las ofrendas son para todas las cuentas pagar,

No son una moneda para negociar.


Esta ganancia demoníaca, usted debe abandonar,

Lo que Dios prometió al inicio, usted debe recordar.

Dios prometió que tu alma, Él iba a salvar,

Y no te prometió que todo te iba a entregar.


El propio Jesucristo ha sido un ejemplo de humildad,

Siendo el hijo de Dios, no tenía ninguna propiedad.

Por toda la tierra, solamente con sus pies, Él caminó,

Ni siquiera un burrito viejo, Él compró.


Los apóstoles no tenían casi nada,

Todos los seguidores de Jesús abandonaron sus casas,

Para ellos, lo que era esencial nunca faltó,

Todo lo que era necesario, el Señor providenció.


Usted no tiene derecho de a nadie humillar,

Todos son creaciones de Dios, y usted les debe ayudar.

Si no lo hace, su alma usted va a condenar,

El dios de este siglo en tu cuerpo va a habitar.


Si muere de esa manera, tengo pena de usted,

Pues sé que en el infierno de oro su alma va a perecer.

En aquel lugar, de todo usted podrá disfrutar,

Para “saciarse”, toda la eternidad, usted tendrá.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen III.

Presentación

Presentación

Dios bendiga a todos. He creado este blog con la intención de publicar mis poemas inspirados por Dios a través de su Espíritu Santo, que act...