miércoles, 8 de julio de 2026

Apóstoles

Jesús escogió a doce hombres para predicar,

Eran los escogidos para su palabra anunciar.

El bautismo del arrepentimiento, debían predicar,

Y la venida del Mesías y su Reino, proclamar.

Las ovejas perdidas de Israel, irían a buscar.


Jesús indicó el camino que ellos deberían seguir,

Cristo dijo que no deberían juntar nada para sí.

Ni oro, ni plata o riqueza, debían llevar,

Solo los dones que les fueron dados, iban a cargar.

Por donde fueran, irían a predicar, curar y demonios expulsar.


Este es el trabajo de un verdadero apóstol del Señor,

Ser un siervo humilde y hacer todo lo que el Maestro mandó.

Yendo a todos los lugares y predicando fielmente la verdad,

Practicando el principio del compromiso y de la lealtad.


Ese tipo de apóstol se extinguió hace dos mil años atrás,

Hoy en día, los nuevos “apóstoles” no siguen al Padre.

Cada uno de ellos busca solo su gloria personal,

Están hablando de Dios, pero en el corazón reside el mal.


Piensan en juntar toda la riqueza que sea posible,

Con relación a los demás líderes, dicen que están en otro nivel.

Son tan poderosos que no dan satisfacción,

Piensan que están por encima de las leyes de Dios y de la nación.


Su palabra y voluntad, nadie puede cuestionar,

Porque al “ungido del Señor” no se puede tocar.

Se dicen ungidos de Dios para proclamar la salvación,

Pero, en verdad, son los primeros que necesitan cura y liberación.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

Presentación

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Dios bendiga a todos. He creado este blog con la intención de publicar mis poemas inspirados por Dios a través de su Espíritu Santo, que act...