jueves, 26 de diciembre de 2024

Desanimo

Basta pensar en ir a la iglesia,

Y mi cuerpo empieza a pesar.

El corazón empieza a desalentar,

No hay fuerzas para caminar.


No necesito ir aquel lugar,

Aquí mismo, puedo orar.

No necesito salir de aquí,

Una palabra, yo puedo oír.


Dios entiende mi manera,

Hablo de Él la semana entera.

En ningún momento puedo olvidar,

Aunque es solo por hábito,

El nombre de Dios voy a hablar.


No es bueno vivir tan descuidado,

Así, hay espacio para el pecado.

Debemos esforzarnos por el Señor,

Hace mucho Él ya nos dio su amor.


Por todos nosotros, Cristo murió,

En una cruz, Jesús sufrió.

Él no midió esfuerzos para nos salvar,

Debemos agradecer y siempre adorar.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen III.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Planes fallidos

Muchas cosas, queremos planificar,

Pronto pensamos en ir, hacer y ganar.

Pensamos que sabemos de todo,

Creemos que podemos conquistar el mundo.


Parece que todo será fácil,

Ganaremos lo suficiente para comprar un palacio.

Deseamos a todo poseer,

Grandes imperios, queremos hacer.


Pero la vida no es de esa manera,

Nuestros planes siempre son fallidos.

Pues en este mundo somos temporales.

Nada podemos quedar planeando,

No sabemos si nuestro tiempo se está agotando.


Al Señor Dios debemos siempre pedir:

Señor, enseña el camino a seguir.

Si Dios nos bendecir,

En eso o en aquello podemos pensar.

Y con su permiso, todo prosperará.


El Señor todo puede hacer,

De una incertidumbre, la certeza hace nacer,

Como un árbol de buenos frutos, Él nos hace crecer,

Y va conduciéndonos en su querer.


Para todo eso suceder,

A Él debemos nos someter.

Y parar de creer que tenemos algún poder,

Somos débiles, y solos, nada podemos hacer.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen II.

jueves, 12 de diciembre de 2024

El pobre y el rico

Al despertar miramos que todo está errado,

El pecado reina por todos lados.

Todos se olvidaron de aquel que por nosotros ha sido sacrificado.

Solamente quieren saber de ganar más poder.

 

En el otro mundo, el poder nada va a valer.

¡Intenta comprar el diablo que usted se va a sorprender!

El demonio va a reír mucho de usted y va a decir:

Usted tuvo la oportunidad de cambiar y arrepentirse,

Pero, en cambio, prefirió buscar más poder.

 

En aquella hora ya será tarde de más,

El dinero ni más te satisface.

Solamente el llanto y el crujir de dientes usted tiene.

¿De qué valió en aquella su vida,

Usted querer tener tantos billetes de cien?

 

Usted mira a aquel hombre que humilló,

Ahora él está en paz con el Señor.

En lugar de él, usted querría estar.

Piensa en la ironía, ¡en la vida era lo contrario!

El pobre quería ser millonario.

Y aquí, en la muerte, el rico quiere ser salvado.

 

Puede estar tranquilo, todo el mundo murió.

Pero el humilde fue para Dios.

Y usted va a pagar los pecados que cometió.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen I.

Vea el libro:

https://books2read.com/u/3LdEKw

jueves, 5 de diciembre de 2024

Nueva conversión

El comienzo de la conversión es una maravilla,

La persona tiene la oportunidad de una nueva vida.

Ella vivirá momentos muy sorprendentes,

Para muchas cosas, tendrá una visión diferente.


Luego en el comienzo de esa bella conversión,

Aparecen cosas que tocan a su corazón.

En la mayoría de las veces no son para ayudar,

Son cosas para su fe desequilibrar.


El nuevo convertido empieza a ser confrontado,

Le son ofrecidos a él sus antiguos pecados.

Él siente ganas y desea hacer,

Pero ahora sabe que una transgresión va a cometer.


Y otras dificultades continúan surgiendo,

Son personas para desanimarte del camino.

Diciendo que su conversión es una necedad,

Y siguiendo al Señor, nada cambia en su realidad.


Son muchas tentaciones para descaminar,

Uno necesita pedir la ayuda de Dios para continuar.

Con la ayuda del Señor, todo será soportado,

Su camino de fe en Dios nunca será alterado.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen V.

Vea el libro:

https://books2read.com/u/4NDwz9

jueves, 28 de noviembre de 2024

Escribiendo para Dios

Si escribo un poema de adoración,

Quiero mostrar a Dios mi corazón.

Que Él vea que es un corazón con amor,

Un corazón que le gusta producir alabanza.


Hago para me expresar,

Y el amor Dios demostrar.

Es una cosa que me gusta producir,

Siento la necesidad de escribir.


Parece que con Dios estoy hablando,

Mientras el poema se va formando.

Es el Señor que me viene a inspirar,

Las palabras correctas, Él me viene a hablar.


Hago para su nombre exaltar,

Y para otros lugares, su nombre llevar.

Que todos puedan conocer al Señor,

Y aprender de todo su amor.


Dios es un Dios de mucho amor,

Y todos los días, Él siempre me inspiró.

Que cada poema pueda tocarte,

Y de Dios, usted pueda acercarse.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen IV.

Vea el libro:

https://books2read.com/u/mYzAYM

jueves, 21 de noviembre de 2024

El viaje de Israel

Han sido cuarenta años de larga jornada,

Han sido muchos días sin estar en casa.

En el calor del desierto, el pueblo caminaba,

Y cerca de ellos, el Señor Dios siempre estaba.


Dios no permitió que ningún mal pasara,

Él hizo que, en las rocas, el agua brotara.

El alimento que necesitaban, siempre aparecía.

Ninguna necesidad, aquel pueblo tenía.


El Señor preservó hasta la ropa y el zapato,

Mismo con la larga jornada, nada fue desgastado.

Todo ocurriera de acuerdo con la voluntad del Señor,

Que a todos preservó, para dar la tierra que juró.


Moisés habló al pueblo sus últimas palabras,

Pidiendo que todos fueran obedientes,

Que no se desviaran del camino decente.

Obedeciendo solo al Señor su Dios,

Para que sean benditos como Él prometió.


Delante del pueblo, Moisés bendijo a Josué,

Haciéndolo el nuevo líder para seguir en la fe.

A las doce tribus, Moisés también bendijo,

Palabras de ánimo y bendiciones, él dijo.


Dios habló que Moisés no entraría en la tierra.

Él subió en el monte Nebo y vio todo el lugar,

La tierra que ha sido prometida para el pueblo habitar.

Ahí mismo el siervo del Señor murió.

Y nunca más hubo hombre que con Dios tanto habló.


El ánimo venido de Dios, Josué recibió,

La llegada en la tierra, el Señor prometió.

Todo el pueblo ha sido preparado para atravesar,

Cada tribu trató de lo que tenía que llevar.


El arca del pacto fue al frente del pueblo,

Los pies de los sacerdotes tocaron el Jordán,

Y haciendo una pared, las aguas se dividieron.

Todo el pueblo pasó por el río seco.

Una vez más, Dios estaba con ellos.


En el medio del Jordán, doce piedras fueron recogidas.

Para recordar al pueblo de esta gran maravilla.

El Señor Dios cumplió su promesa,

Dando al pueblo de Israel la prometida tierra.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen III.

jueves, 14 de noviembre de 2024

Vida errada

Hoy, yo morí.

En el crimen, toda la vida, yo viví.

Otro camino, no conocí.

Nada de bueno, me enseñaron.

Cosas buenas, no me hablaron.


Respetar, yo no aprendí,

Peleé para las cosas conseguir.

Quedaba nervioso por nada,

Por tonterías, yo peleaba.


No tenía ningún miedo.

No tenía nadie cerca.

Solo me interesé en ganar.

No me gustaba compartir,

Pero me gustaba robar.


Así, mucho yo hacía,

Pues rico, yo parecía,

Tenía todo lo que quería,

Y nada me impedía.


Pero un día, algo ocurrió,

¡Disparé! Y alguien murió.

De eso, no me arrepentí,

Sentí ganas de repetir.


Fue genial ver el rostro con pavor,

Fue bueno oír el grito de dolor.

Eso me anestesiaba,

Y más me encorajaba.


El coraje no tiene límites,

Yo he cometido muchos crímenes.

Algunas personas, me intentaron cambiar,

Diciendo que cierto Jesús me podría salvar.

Yo pensé: ¿Salvarme de qué?

No tengo nada que perder.


Yo hice todo como quería,

No temía por mi vida.

Parecía estar en el mejor momento,

Mucho dinero y placer todo el tiempo.


Pero un día, todo tiene fin.

Y no fue diferente para mí.

Alguien me disparó,

Una bala en mi cuerpo se clavó.

Todo mi cuerpo se paralizó.


Todo empezó a oscurecer,

La luz, yo ya no podía ver.

Debía haber aceptado a Cristo.

Para no pasar eso.

Ahora, muerto estoy.

Y el diablo llévame, y para el infierno voy. 


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen II.

Presentación

Presentación

Dios bendiga a todos. He creado este blog con la intención de publicar mis poemas inspirados por Dios a través de su Espíritu Santo, que act...