viernes, 30 de enero de 2026

Muerte inminente

Estoy nadando, pero siento que me ahogaré,

Estoy flotando sobre las aguas, pero pronto me hundiré.

Me estoy debilitando, ya no puedo sostenerme,

Mi cuerpo está debilitado, no puedo continuar.


Estoy sin fuerzas, no más consigo luchar,

Todo indica que es mi fin y no voy a escapar.

Mis ojos se cierran, la luz no puedo ver,

Mi muerte va a llegar, no hay nada más que hacer.


Estoy hundiendo rápidamente, pronto no voy a respirar,

Las aguas me jalan, en el lecho profundo, me sepultarán.

En este momento, no tengo esperanza de sobrevivir,

Solo espero hundirme y morir pronto, sin sufrir.


Estoy inconsciente, mi vida se está yendo,

Todo se ha terminado, moriré ahora…

Algo pasó, alguien fue al fondo a rescatarme,

Está haciendo su mejor esfuerzo para salvarme.


Me sacó de las aguas profundas, está intentando reanimarme,

Siento que incluso daría su propia vida por salvarme.

No se rinde, insiste, no quiere perderme,

Se está sacrificando por mí, para que pueda vivir.


Empiezo a despertar y veo a un hombre sonriéndome,

Él dice: ‹‹No vas a morir ahora, este no es tu fin.››

Confundido, respondo: ‹‹Pero, ¿quién eres tú y por qué hiciste tanto?››

Respondió: ‹‹Soy Jesús, e hice todo esto porque te amo.››


Me quedé atónito con las palabras que pronunció,

No podía creer que fui salvado por el Gran Señor.

Antes de todo esto, pensaba que, por mí, nadie se preocupaba,

Pero ahora todo era diferente, fui salvado por aquel que no esperaba.


Jesús siguió hablando con muchas palabras de amor,

Decía que era la vida, la paz, la misericordia, el Salvador.

Me consolaba, me tranquilizaba, me calmaba,

A partir de ese momento, pude ver cuánto Jesús me amaba,

Y decidí que, por el resto de mi vida, guardaría esas palabras.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VII.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Presentación

Presentación

Dios bendiga a todos. He creado este blog con la intención de publicar mis poemas inspirados por Dios a través de su Espíritu Santo, que act...