miércoles, 28 de enero de 2026

El Sembrador de Tormentas

El bribón y sinvergüenza, el vagabundo de boca corrupta … El malvado trama el mal en su mente, y siempre anda provocando disensiones. Por eso le sobrevendrá la ruina; ¡de repente será destruido, y no podrá evitarlo! Proverbios 6:12, 14-15

En el octavo piso de “Da Vinci Design”, Marcelo era un artista. Su arte, sin embargo, no era la programación o el diseño, sino la discordia. Era un maestro de la calamidad silenciosa.

Su boca raramente era abiertamente perversa. Él prefería el veneno sutil de la insinuación.

“¿Oíste lo que Julia dijo de tu proyecto?”, le susurraba a William, sabiendo que Julia no había dicho nada. Se acercaba a un grupo, escuchaba una conversación y luego la recontaba a otro, siempre con una pequeña y maliciosa distorsión.

Su maldad estaba en los detalles, en el lenguaje corporal. Le guiñaba un ojo a un compañero al final de la presentación de otro, una señal cómplice de desdén. Arrastraba los pies con una impaciencia teatral cuando un “rival” hablaba en una reunión. Hacía señales con los dedos, pequeños gestos de burla que solo sus iniciados entendían. En su corazón, maquinaba el mal todo el tiempo, encontrando un sombrío placer en crear pequeños incendios y observar el caos.

Andaba sembrando peleas. El equipo de marketing, antes unido, ahora estaba dividido en facciones que apenas se hablaban. Un proyecto prometedor fue saboteado porque Marcelo convenció al programador de que el gerente de producto estaba intentando robarle el mérito. La confianza, la moneda más valiosa de cualquier ambiente de trabajo, estaba en ruinas, y él era el falsificador.

Su motivación era simple: creía que, en un ambiente de caos, donde todos estuvieran ocupados defendiéndose, su propio camino hacia la cima sería más fácil.

La calamidad, cuando llegó, fue repentina, sin aviso y sin remedio.

La empresa implementó un nuevo sistema de comunicación interna, más transparente y con todas las conversaciones archivadas. Marcelo no le dio importancia; era un maestro en cubrir sus huellas, en hablar entre líneas.

Su error fue subestimar la frustración que él mismo había creado. Dos de sus víctimas, William y Julia, a quienes había puesto uno contra el otro, finalmente decidieron hablar. Al comparar sus historias, la telaraña de mentiras de Marcelo quedó clara. En lugar de una confrontación directa, hicieron algo más inteligente. Recopilaron pruebas. Correos ambiguos, testimonios de otros compañeros que habían sido envenenados por sus palabras.

Llevaron el dosier, silenciosamente, al director de RR. HH.

La mañana de un jueves, Marcelo llegó al trabajo, silbando. Acababa de plantar una nueva semilla de discordia, insinuando que el bono de un compañero era mayor que el de otro. Se sentó en su escritorio, preparó su café y fue llamado al despacho del director. Entró, confiado, esperando quizás un ascenso.

Dentro de la sala, estaban el director, el jefe de RR. HH., William y Julia. Sobre la mesa, una pila de impresiones de sus propias conversaciones y correos.

No hubo discusión. No hubo oportunidad para la manipulación. Las pruebas eran irrefutables. Se quebró de repente. El guiño arrogante dio paso a una palidez de shock. Sus pies, que antes arrastraba con desdén, ahora parecían clavados en el suelo.

Fue despedido en el acto, escoltado por un guardia de seguridad hasta su escritorio para recoger sus cosas. El hombre que vivía de susurros ahora era el centro de un silencio pesado y acusador. Todos lo observaban, no con pena, sino con un amargo alivio.

Mientras la puerta del ascensor se cerraba, Marcelo se dio cuenta de la terrible verdad. Había sembrado tormentas para los otros, creyendo que estaría a salvo en su refugio. Pero, al final, la calamidad que tanto maquinó vino por él, y no había salvación, ni arreglo, ni remedio para la ruina que había construido con sus propias manos.

(Hecho con IA)

Este cuento es parte de mi libro Sabiduría Diaria

https://books2read.com/u/bpPxxE

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Presentación

Presentación

Dios bendiga a todos. He creado este blog con la intención de publicar mis poemas inspirados por Dios a través de su Espíritu Santo, que act...