Vamos a caminar, hermanos,
Vamos a caminar, hermanas,
Vamos a seguir firmes con Dios,
Para hacer un nuevo mañana.
Para este futuro comenzar,
Hoy mismo, tenemos que trabajar.
El trabajo será arduo y pesado,
Necesitaremos ser muy fuertes,
Para resistir a todo pecado.
Resistiendo también a la tentación,
Y no contaminando el corazón.
Es preciso concentrarse en el Señor,
De las cosas malas, nos debemos apartar,
Dejando atrás el deseo pecador.
Solo a la cruz, debemos mirar,
Para que la sangre, podamos contemplar.
La sangre es muy preciosa,
Es la sangre de Jesucristo.
El precio pagado para salvar al pueblo.
Es por esa sangre que vamos a luchar,
La gloria de Dios la vamos a mostrar.
Esa gloria se manifiesta trabajando,
Cuando las personas vean algo suceder,
Se dan cuenta de que todo está cambiando,
Y en el poder del Señor, comienzan a creer.
Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VII.
Vea el libro:

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