La vida es hecha de elecciones y ellas nos llevan a ciertos caminos,
Algunas veces caminos buenos, otras veces caminos más sombríos.
Algunos caminos nos llevan al éxito y a nuestra plena felicidad,
Otros caminos, solo a la tristeza y grandes dificultades.
Salir de estos caminos puede no ser fácil, y ni habrá esta opción,
Pues algunos son tan tenebrosos que parecen llevarnos a la prisión.
Sentimos estar arrestados, sin saber lo que hacer para salir de allí,
Quedamos desesperados, sin esperanzas de volver a sonreír.
En ese estado no hay ninguna esperanza, los días parecen tristes,
Sentimos que la felicidad es solo un recuerdo y ya no existe.
Esto nos deja muy débiles y sin ganas de despertar y luchar,
Vivimos un sentimiento de derrota y parece que nada va a cambiar.
Y en medio de este momento de tristeza, alguien viene a ayudar,
Jesús nos extiende la mano y ofrece una nueva ruta para caminar.
Un camino con bendiciones que ni siquiera podríamos imaginar.
Él derrama su agua sobre nosotros y un nuevo río de vida va a brotar.
Después de las bendiciones del Señor, una nueva etapa empezará,
Tenemos una nueva oportunidad para recomenzar.
Seguiremos el nuevo y maravilloso camino hecho por el Señor,
Que siempre estará a nuestro lado y nos va a guiar según su amor.
Este poema es parte del libro La vida a través de las palabras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario