Debemos siempre alabar el Señor,
Debemos alabar siempre con mucho amor.
Con muchos instrumentos y con nuestra voz.
La alabanza debe ser pura y de corazón,
Dios recibirá la alabanza con satisfacción.
Anunciemos todas las bendiciones de nuestro Dios,
Cantando las maravillas que Él hace a los suyos.
Proclamando que es bueno seguirlo.
Diciendo cómo es bueno ser su hijo.
Alabando con una canción bella y agradable.
Somos un pueblo santo y elegido,
El Señor nos tomó como hijos.
Cantemos eso para todas las naciones.
Para que nuestro Dios sea alabado.
Señor Dios, es maravilloso alabar a Ti.
Padre, pone una nueva canción en mí.
Para que todos los días yo te pueda alabar,
Y tu Santo Nombre, siempre exaltar.
Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen I.
Vea el libro:

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