jueves, 30 de junio de 2022

Liberación venida del Señor

Ellos eran esclavos de un perverso faraón,

Para comer, solamente migajas y polvo les dieron.

Todos ellos fueron masacrados.

Construyendo estatuas para los egipcios,

En trabajos duros y forzados.


El Señor cambió aquella historia,

Hizo un pacto con Moisés y Aarón.

Hablándoles acerca de una bella liberación,

Liberándolos del tormento y de la esclavitud.


Muchos creyeron en sus palabras y les siguieran,

Moisés habló al faraón las palabras del Señor,

Suplicando por la liberación de su pueblo,

Pero el corazón del faraón se endureció.

Y la tan deseada libertad no ocurrió.


En aquella tierra, Dios hizo señales y maravillas,

Mismo así, el faraón no lo creía.

Pues tenía magos y hechiceros que lo mismo hacían.


Finalmente, Dios envió la plaga definitiva,

Mató los primogénitos de toda la tierra,

Liberando solamente a los hebreos y sus familias.

Después de eso, el faraón mucho temió,

Y la tardía y deseada libertad, les dio.


Los hebreos estaban saliendo del Egipto,

Ya estaban casi fuera, pero vino una persecución,

Eran muchos carros y caballeros que iban hacia su dirección.


El Señor los libró nuevamente,

Abriendo el mar para la gente pasar,

Todos los hijos de Israel pasaron.

Y cuando en el mar los egipcios entraron,

El Señor hizo el mar cerrar.

Los caballeros, ellos miraron muertos en el mar.

Solamente el Señor Dios para esa liberación ejecutar.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen I.

jueves, 23 de junio de 2022

Servicio bizarro

Hay muchas iglesias que tienen un servicio bizarro,

Un servicio confuso con la gente cayendo por todos lados.

Parece no haber ninguna orden ni decencia,

La gente grita y berrea sin ninguna reverencia.


Los pastores dicen que todo es parte del “sobrenatural”,

La iglesia no sigue la Palabra de Dios, sigue el emocional.

Para ellos, lo importante es ver a toda la gente caída,

Esta es la señal que la unción está siendo recibida.


La única cosa que esa “unción” hace es mostrar el ridículo,

La gente queda en un trance, un acto que no es bíblico.

Otros caen y empiezan a gritar, berrear y patear,

Viendo eso, muchos van a cuestionar: ¿Dios está en este lugar?


Según la Palabra del Señor, Él no está en la confusión,

El Señor habita en cada uno, en el culto racional de adoración.

El culto agradable al Señor es el que ocurre con mansedumbre,

Donde el Espíritu Santo vendrá calmadamente hablar en cada corazón.


El Espíritu Santo hablará lo que cada persona debe oír,

Con su mansa y suave voz, él ayudará el cansado a proseguir.

Con esa orden y decencia, el corazón del Señor se va a agradar,

Adorándolo decentemente, su presencia permanecerá.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

Predicación a toda costa

Infelizmente, la mayoría de las iglesias creó un nuevo “dios”,

Él es una mezcla de los dioses paganos con el Dios de los judíos.

Es un dios nuevo, moderno, diferente, un dios gratificador,

Un dios que obedece las palabras que la persona habló.


Para los seguidores de ese dios, la salvación queda en último lugar,

En la vida de los fieles, la única preocupación es lucrar y ganar.

Dentro de sus iglesias no se habla palabras como: amar y ayudar,

La única cosa que enseñan es que el creyente debe prosperar.


Ellos están cerca de Dios con sus labios, pero lo niegan en el corazón,

Todos ellos ya se olvidaron del sacrificio de Cristo para la salvación.

Algunos de ellos están prácticamente vendiendo la Gracia del Señor,

Extorsionan a los fieles diciendo que el paraíso es para quién pagó.


Y cuando una persona habla contra, es considerado un apóstata,

Aquellos que defienden la Palabra de Dios no son considerados.

Nadie puede levantarse y hablar contra el “ungido” del Señor,

Aun dicen que si el líder está allá, ha sido Dios quien lo puso.

Y que solamente el Señor tiene el derecho de juzgar y condenar.


¡Señor Dios! Siguiendo así, ¿adónde vamos a parar?

Son tantas mentiras que los incrédulos no quieren acreditar.

Los falsos maestros están llevando la gente a la perdición,

Señor, levanta gente verdadera, gente según su corazón.

Gente que solo habla las palabras dichas y enseñadas por el Señor,

Gente llena del Espíritu Santo para testificar la venida del Salvador.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

Espera ansiosa

Muchos esperan ansiosamente conocerte,

Ellos esperan el gran día, lo cual podrán verte.

Están deseosos por el momento que te podrán contemplar,

Todos están esperando a alguien para su nombre proclamar.


Aquellos que tanto esperan, son los que están perdidos,

Sus almas tienen un fuerte deseo por el amor de Cristo.

Sus almas quedan sedientas, deseando alabar y adorar,

Pero para hacerlo, precisan de alguien para predicar.


Ellos necesitan a alguien para presentar el evangelio,

Alguien comprometido que tome la Palabra de Dios en serio.

Una persona que habla solamente las palabras del Señor,

Uno que ha sido separado por Dios para ser un evangelizador.


Todos los que han sido bautizados ya son buenos evangelizadores,

Ellos necesitan hacer su papel en el evangelio, siendo predicadores.

Por todos los lugares, ellos deben anunciar el mensaje del Señor,

Dando a los perdidos la oportunidad de encontrar su Salvador.


Cuando todos conocieran el Salvador, nova gente, ellos serán,

Habrá un profundo deseo de evangelizar en cada corazón.

Este deseo hace que el nuevo convertido salga para predicar,

Sobre el amor de Jesucristo, para todos, él desea esparcir y hablar.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

miércoles, 22 de junio de 2022

Dios trabaja para salvar

El Señor hace todo para el pueblo cambiar,

Envía varios profetas para su verdad proclamar.

Dios muestra señales y maravillas para el pueblo creer,

Dios hace todo eso para el pueblo ver y arrepentirse.


El Señor quiere que sus hijos regresen a su camino,

Dios es misericordioso y no desean que anden solos.

Él sabe qué solos no tendrán oportunidad de salvarse,

Y hace todo para que puedan comprender y cambiar.


Mismo con tan gran amor, muchos continúan perdidos,

Unos ya oyeron, pero piensan que ese amor no es verídico.

Piensan que el gran amor de Dios es más una invención,

Creen que no hay Dios ni ninguna compasión.


Con este pensamiento, sigue practicando grandes pecados,

Piensan que por sus abominaciones van a ser recompensados.

Eles tienen una creencia fuerte de que nunca habrá una condenación,

Y convencen otros a creer que Dios es una ilusión.


Ese comportamiento contra Dios ya ha sido visto en el pasado,

El pueblo de Israel no creyó y no se arrepintió del pecado.

Por mucho tiempo, el Señor detuvo su ira y su mano,

Él siempre dio más una oportunidad aquella nación.


Mismo el Señor siendo piadoso y no deseando castigar,

Ellos no lo oyeron, y su ira, Él empezó a descargar.

Mucha gente moría por la espada, por la peste y por el hambre,

El Señor mostró que se debe confiar en Él y no en el hombre.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

Un rebaño y los lobos

Todo el rebaño desea ser llevado hacia junto del Creador,

Todos desean ser llevados para junto del Señor.

Las ovejas no quieren caminar solas y esparcidas,

Ellas saben que el rebaño necesita un buen guía.


Sabiendo de esa necesidad del rebaño, los lobos se infiltrarán,

Ellos dirán palabras agradables y en ellos, los rebaños confiarán.

Pobres ovejitas no saben que están siguiendo el mal,

Ninguna de ellas ve que el camino seguido es mortal.


Los lobos llevan el rebaño quitándoselo de la luz del Señor,

Esas sanguijuelas están devorando el pueblo del Creador.

Hacen las ovejas donaren hasta sus últimas hilas de lana,

Los lobos prometen que recibirán grandes bendiciones mañana.


Las ovejas con poco conocimiento creen en todo,

Piensan que su pastor-lobo es el mejor pastor del mundo.

No pueden percibir que están caminando hacia el matadero,

No perciben que comen grama y el pastor lobo, el mejor almuerzo.


Para esas ovejas hay solamente una oportunidad para sobrevivir,

El buen pastor tiene que venir y limpiar a sus ojos.

Un pastor que será enviado por el Señor, un pastor amoroso,

Un pastor que se importa por el rebaño y no les lleva al matadero.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

Nuevas doctrinas

La gente hace todo alegando que van a predicar,

Ellos dicen que el nombre de Jesús ellos tienen que proclamar.

No se importan con la manera que van a anunciar,

Ellos no piensan si van a evangelizar o ridiculizar.


Esa predicación a toda costa se desvía de la verdad,

La gente no creyente no ve la evangelización con seriedad.

Parece que el predicador desea su autopromoción,

No se importan si llevan el evangelio a la corrupción.


Ellos mezclan el evangelio con toda clase de abominación,

Introducen cosas del paganismo y dicen ser cristianos.

Los predicadores organizan varias fiestas y muchos eventos,

Muchos están tan perdidos que construyen y aman los monumentos.


Para justificarse, ellos usan unos textos de la Biblia,

Pero los usan incorrectamente, pues están distorsionados.

Cuando alguien cuestiona, dicen que respondo apenas al Señor,

No aceptan que ninguna persona sea su mentor.


Los fieles ignorantes siguen todo con gran naturalidad,

Sin percibir, participan de muchas abominaciones y maldades.

Algunos de ellos saben que cosas erradas están practicando,

No se alejan, pues, no han sido libertados, el pecado les está dominando.


Para parar con esa aberración es preciso regresar a la simplicidad,

Siempre estudiando las escrituras y analizando todas las novedades.

Solamente así será posible predicar de la manera que Cristo enseñó,

Conociendo su Palabra, vamos a saber quién el Señor envió.


Este poema es parte del libro Poesía Cristiana volumen VI.

Presentación

Presentación

Dios bendiga a todos. He creado este blog con la intención de publicar mis poemas inspirados por Dios a través de su Espíritu Santo, que act...